Escándalo Americano: David O. Russell triunfa de nuevo

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La primera imagen es chocante y contundente: Christian Bale luce calvo y realiza frente a un espejo un cuidadoso proceso para ponerse un bisoñé y peinarse de tal modo que oculte su calvicie. Bale esta vez no es más un héroe de comic, sino un estafador de poca monta que se ve obligado a colaborar con el FBI. El actor, que realiza una nueva transformación física, luce seguro pero también vulnerable y se debate entre dos amores: las endiabladamente sensuales y perturbadoras Amy Adams y Jennifer Lawrence. El cielo y el infierno, el día y la noche.

La nueva cinta de David O. Russell (Tres reyes, The Fighter y Los juegos del destino) es un interesante filme sobre estafadores, pero a diferencia de la reciente El Lobo de Wall Street carece de vértigo, aunque tiene puntos en común con los filmes de Scorsese: sus travellings, su ritmo narrativo, su efectivo soundtrack y esas voces en off recurrentes, que parecen sacadas de alguna película del célebre realizador neoyorkino.

O. Russel es un director que sabe sacar provecho de sus actores (Tres de ellos ganaron un Oscar: Christian Bale y Melissa Leo en The Fighter y Jennifer Lawrence en Los juegos del destino) y eso queda nuevamente en evidencia en Escándalo Americano. Bale es el centro de la atención pero la comparte con Bradley Cooper (que encarna a un agente del FBI obsesionado con el éxito profesional), un actor que debería dejar atrás las secuelas de The Hangover y concentrarse más en los roles dramáticos tras sus buenas actuaciones en Silver Linings Playbook, The Place beyond the pines y en este filme.

Lo de Adams y Lawrence es una pelea aparte ¿Quién está mejor de las dos? Ambas. Adams encarna con soltura a una ex stripper que se convierte en estafadora de manera tan natural que pone los pelos de punta. Es manipuladora, pero al mismo tiempo frágil. Calculadora y a la vez sensible. Una mezcla de personalidades que trasmite a través de la mirada y de gestos controlados, pero eficaces. Y Lawrence está impecable. Es inestable, voluble e igual de manipuladora que Adams. El duelo entre ambas en el baño es notable y es una de las mejores escenas de la película.

Escándalo americano es una comedia dramática sólida dirigida hábilmente por David O. Russell, un realizador que ya demostró su talento en The Fighter y Juegos del Destino. Nominada al Oscar en las principales categorías, tendrá un rival difícil de vencer en la cinta de Alfonso Cuarón, Gravedad. En caso no obtenga el premio a Mejor Película o Mejor Director, si uno de los cuatro actores nominados (Bale, Cooper, Adams y Lawrence) se lleva la estatuilla a su casa, se habrá hecho justicia en los premios de la Academia.

Alfonso Cuarón gana el premio del Sindicato de Directores y va por el Oscar

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El director mexicano Alfonso Cuarón ganó el premio como Mejor Director en la entrega anual de galardones del Sindicato de Directores con Gravedad, sumando así varios puntos para su carrera hacia los Oscar.

Este premio a Mejor Director es el primero que recibe Cuarón y está considerado como un gran indicador de quien podría ganar la estatuilla dorada en los Oscars. De hecho, el Sindicato de Directores ha predecido la mejor película para los Oscars en nueve ocasiones durante los últimos diez años.

“Es realmente un honor, y me siento muy honrado por ser reconocido por mis compañeros” dijo Cuarón, al aceptar su premio en la ceremonia que se celebró en Los Angeles.

El drama ambientado en el espacio dirigido por Cuarón también ganó un premio en conjunto con 12 Años de Esclavitud en el Sindicato de Productores la semana pasada, en un raro empate.

Desde 1948, tan sólo en siete ocasiones el premio del Sindicato de Directores no ha sido para el correspondiente ganador del Oscar de la Academia. El año pasado, Ben Affleck gano el galardón en el Sindicato de Directores por Argo, sin embargo la estatuilla dorada fue para Ang Lee por La vida de Pi ya que Affleck no estaba nominado.

El Lobo de Wall Street: El regreso del Scorsese clásico y descontrolado

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Tuvieron que pasar casi dos décadas para que tuviéramos de vuelta al Scorsese de Buenos Muchachos y Casino. La última cinta de Martin Scorsese, El Lobo de Wall Street, tiene el mismo vértigo y adrenalina de sus primeros filmes y de sus cintas de la década de los noventa. Es el mismo director que retrató con eficacia y agudeza los excesos de un descontrolado Henry Hill en Goodfellas, el que nos mostró la vorágine de Las Vegas en Casino y el que nos introdujo a un Nueva York sórdido y salvaje en Taxi Driver.

La cinta nos cuenta nuevamente el ascenso y la caída de su personaje principal, pero esta vez no se trata de un cinta de mafiosos, aunque si estafadores que buscan el dinero fácil. Es la historia de Jordan Belfort, un ambicioso corredor de bolsa que tras quedarse sin empleo, decide crear su propia agencia donde vende bonos basura y a través de la cual se vuelve millonario vertiginosamente.

El Scorsese desenfrenado aparece desde el primer minuto de proyección. Sin prólogos innecesarios (El Aviador) o metáforas evidentes (Los Infiltrados),  nos presenta en las primeras escenas el descontrol al máximo. Drogas, sexo, dinero al por mayor, juegos con enanos y mucho más. Es entonces que conocemos a Belford y cuál es el caótico mundo en el que se mueve. Y el personaje nos hace cómplice de ello. Mira a la cámara y nos cuenta su historia, tal como ocurría en el tramo final de Buenos Muchachos, pero esta vez en las escenas iniciales.

Scorsese es hábil y agudo al retratar un mundo lleno de descontrol. Y lo hace muchas veces en tono de comedia. Si en Goodfellas la risa era provocada por un asesinato salvaje e inexplicable, esta vez es inducida por las sobredosis de drogas o las escenas de sexo. El Lobo de Wall Street es en definitiva la película que debimos haber visto después de Casino y no Kundun, ni Vidas al límite.

Leonardo Di Caprio encarna al personaje principal, un rol que pudo haber interpretado Ray Liotta en los noventa o De Niro en los setenta. Di Caprio vuelve a demostrarnos el gran actor que es. Puede ser cínico, egocéntrico y excesivo y conservar intacto su carisma. Ya en El Aviador y en Los Infiltrados había encarnado a personajes al límite, pero esta vez el Belford que encarna es un tipo que no conoce ningún límite y vive cada día como si fuera el último.

El cómplice de Di Caprio es Jonah Hill, que ya no es el mocoso fanfarrón y boca sucia de Superbad. Hill sigue siendo verborreico como en sus primeros filmes, pero acierta al bajar las revoluciones en beneficio de la escena o en dar el contrapunto preciso al personaje de Di Caprio. Es un actor más maduro que maneja la comedia de forma más eficaz y cuya carrera sin duda va en ascenso.

La vida a veces es un círculo y en ocasiones  volvemos al mismo lugar donde empezamos. Como Henry Hill en Buenos Muchachos o Ace Rothstein en Casino, Jordan Belford es un tipo común pero igual de ambicioso que ellos y es precisamente esa ambición la que termina destruyéndolo. Difícilmente esta cinta gane el Oscar a Mejor Película ya que es un filme lleno de excesos, pero es lo que menos importa. Lo que agradecemos es tener de regreso al Scorsese que nos deslumbró a inicios de los noventa y que se convirtió en nuestro director favorito tras descubrir sus anteriores cintas. Gracias por volver Marty.

Globos de Oro 2013: Escándalo Americano se consagró como la gran ganadora de la noche

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Escándalo Americano (American Hustle), la nueva cinta de David O. Russell, fue la gran triunfadora en la 71ª edición de los Globos de Oro alzándose con tres premios. La otra gran favorita, 12 años de esclavitud, se llevó el premio a la mejor película dramática, el único galardón de los siete a los que optaba.

Los premios de la asociación extranjera de la prensa de Hollywood se entregaron en una gala que se celebró este domingo en el hotel Beverly Hilton de Los Ángeles. Una ceremonia, conducida por Tina Fey y Amy Poehler por segundo año consecutivo, en la que La gran estafa americana se alzó con tres de los siete Globos de Oro a los que estaba nominada: a la mejor película en la categoría de musical o comedia, a la mejor actriz de comedia o musical para Amy Adams y a la mejor actriz de reparto para Jennifer Lawrence.

Por su parte, la cinta dirigida por Steve McQueen, 12 años de esclavitud, la otra gran favorita de la noche con otras siete nominaciones tan solo se llevó el Globo de Oro la mejor película en la categoría de drama. Un premio por el que competía contra GravityCapitán PhillipsPhilomena y Rush.

El galardón al mejor director, al que estaban nominados Paul Greengrass por Capitán Phillips, Steve McQueen por 12 años de esclavitud, Alexander Payne por Nebraska,  David O.Russel por La gran estafa americana y Alfonso Cuarón por Gravedad, fue a parar a manos del realizador mexicano.

“Gracias a la prensa extranjera de Hollywood, y este premio se lo dedico a las cientos de personas que hicieron posible esta película y que, debido a mi acento hicieron lo que les dio la gana y no lo que yo les decía”, afirmó entre risas Cuarón.

Ya en el apartado interpretativo, Cate Blanchett cumplió con todos los pronósticos y se alzó con el premio a la la mejor actriz dramática por su trabajo en Blue Jasmine. Algo más sorprendente fue el triunfo de Matthew McConaughey, que se llevó su primer Globo de Oro al mejor actor protagonista en la categoría de drama por su papel de un cowboy enfermo de SIDA en Dallas Buyers Club.

El Globo de a la mejor actriz de comedia o musical fue para Amy Adms por La gran estafa americana, categoría en la que se impuso a Meryl Streeppor Agosto. Del lado masculino el premio al mejor actor de comedia o musical fue paraLeonardo DiCaprio que se alzó con su segundo Globo de Oro por El Lobo de Wall Street.

Jennifer Lawrence se llevó el que es su segundo Globo de Oro consecutivo como mejor actriz secundaria por La gran estafa americana, premio que en la categoría masculina fue a parar a manos de Jared Letopor el drama Dallas Buyers Club.

En los apartados musicales el premio a la mejor banda sonora fue paraAlex Ebert, por la música de la película Cuando todo está perdido protagonizada por Robert Redford y el premio a la mejo canción original fue para el tema Ordinary Love perteneciente a la banda sonora de la película Manda, del mito al hombre compuesta por la banda irlandesa U2.

El premio al mejor guión fue para Spike Jonze por el libreto de Her; el Globo de Oro a la mejor película en lenguna no inglesa fue para la italiana La gran belleza de Paolo Sorrentino; y el de mejor película de animación para la producción de Disney Frozen: El reino del hielo.

El premio de honor Cecil B. DeMile en reconocimiento a toda una carrera fue para Woody Allen. Alérgico a galas y reconocimientos, fueDiane Keaton quien recogió el premio en nombre del cineasta neoyorquino. En su discurso de aceptación, la protagonista de Annie Hall destacó la capacidad de Allen para “dar voz a personajes femeninos”.

A pocos días de darse a conocer las nominaciones al Oscar, se va vislumbrando quienes serían los postulados y quienes tendrían más chances de ganar en las principales categorías. Escándalo Americano, 12 años de exclavitud y Gravedad asoman como las favoritas.

La próxima película de Quentin Tarantino será un western y se llamará The Hateful Eight

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Hace algunos meses Quentin Tarantino reveló que se divirtió tanto dirigiendo Django Unchained que le encantaría hacer otro western, hoy finalmente sabemos el nombre de ese western y sus posibles protagonistas.

Deadline reporta que Quentin Tarantino acaba de terminar el guión para su filme titulado The Hateful Eight y que tiene en mente a su nuevo actor fetiche Cristoph Waltz y al veterano Bruce Dern para los papeles titulares. Aún no hay nada confirmado en cuanto a la trama de la película se refiere, pero se espera que se irá revelando de a pocos en los próximos meses.

Se rumorea que el director se encuentra muy entusiasmado por filmar y se cree que empezará la producción en verano de este año, para un estreno a finales del 2014 o en la increíble cartelera del 2015.

Scorsese, Cuarón, Greengrass, Russell y McQueen son nominados a Mejor Director por el sindicato de directores

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El cineasta mexicano Alfonso Cuarón, el mítico Martin Scorsese, Paul Greengrass, Steve McQueen y David O. Russell. Estos son los cinco candidatos al premio que anualmente entrega Sindicato de Directores de Hollywood (DGA).

Esta es la primera nominación de Cuarón para el premio, y también para McQueen y Greengrass, pero es la undécima para el ganador del Oscar, Scorsese, y la segunda para Russell.

Cuarón fue nominado por el exitoso thriller espacial Gravity. El director mexicano cuenta en su haber con las elogiadas Y Tu Mamá También, nominada al Oscar a Mejor Guión Original y Children of Men, además de Harry Potter y el Prisionero de Azkaban, la tercera entrega de la saga del joven mago.

Scorsese, el más veterano en estas lides, opta al premio por El lobo de Wall Street, la historia real del broker Jordan Belfort. McQueen está nominado por otra historia basada en hechos reales, la de Solomon Northup: un hombre que fue secuestrado y luego vendido como esclavo a finales del siglo XIX.

Los premios del sindicato de directores han sido en el pasado un anticipo de los nominados y eventualmente ganadores como mejor director en los Oscar, que con frecuencia también se llevan la estatuilla a la mejor película.

También es un reflejo de un hecho real la historia de Capitán Phillips con la que esta nominado Paul Greengrass. La cinta protagonizada Tom Hanks relata la historia de un buque de carga secuestrado por piratas somalíes.

Otra historia real llevada a la gran pantalla es la de La gran estafa americana (American Hustle) en la que David O. Russell relata la historia de un brillante estafador, Irving Rosenfeld (Christian Bale), que junto a su astuta y seductora compañera, Sydney Prosser (Amy Adams), se ve obligado a trabajar a las órdenes un tempestuoso agente del FBI, Richie DiMaso (Bradley Cooper).

El ganador de la categoría a mejor película por el Sindicato de Directores será revelado en una ceremonia el 25 de enero en Los Angeles, seis semanas antes de la entrega de los Oscars.

El personaje de Paul Walker no morirá en Fast & Furious 7

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Fast & Furious 7 seguirá adelante y lo hará con Paul Walker. Según el director del filme James Wan y el guionista Chris Morgan, usaran las escenas ya grabadas por el fallecido actor para dar a su personaje una salida de forma coherente y que sea un homenaje para todos los fans.

Ya hace escasas semanas, junto al mensaje de Vin Diesel en el que comunicaba la fecha de estreno de la película comenzaron a circular algunos rumores sobre la presencia de Walker en el filme.

Y es que tras la muerte del actor, en un accidente de tráfico el pasado 30 de noviembre. Universal decidió suspender la producción de forma indefinida. Pero después de días de reuniones y gabinetes de crisis, los responsables de la producción encomendaron al guionista Chris Morgan y al director James Wan la tarea de reescribir el guión y encajar en la película en las escenas ya rodadas de Paul Walker para dar a su personaje una salida digna y coherente de la saga.

Así, Morgan y Wan han terminado haciendo realidad los deseos de los responsables de Fast & Furious. Y es que según publica The Hollywood Reporter, el personaje al que Walker daba vida, Brian O’Conner, no morirá en la película.

Ahora el plan de Chris Morgan y James Wan es utilizar las escenas ya rodadas por el fallecido actor para darle una salida, a modo de homenaje, que satisfaga a todos los fans de la saga

Estos cambios requerirán ahora algunas escenas adicionales para ser escritas y filmadas, pero con el retraso de ocho meses que ha sufrido la cinta, tras la muerte de Paul Walker, proporciona tiempo suficiente para el equipo. Finalmente, Fast & Furious 7 se estrenará el 10 de abril de 2015, y no en julio de 2014 como estaba previsto.